Friday, March 02, 2007

EL SONETO SEMANAL DE COSMO 1








eñoras y señores, niños y niñas, autoridades presentes et patres conscripti: Me presento hoy ante ustedes, desnudo al completo de ropajes excepto por los propios de la lírica. Mi nombre es Enrique Cosme Sánchez Segredo, poeta y profeta, y bautizado como “Cosmo” por el español coloquial en virtud de su natural aversión hacia cualquier denominativo que supere el trisílabo. “Cosmo”, pues, me pueden llamar si se les hace más cercano. La razón de mi presencia en el subterfugio virtual de mi compañero y a pesar de ello amigo Leinad Zivro obedece a una sentida petición suya. Me ruega él, agitador cultural, activista frenético y mecenas mío algo a su pesar, que a partir del día de hoy publique semanalmente unos versos a la maniera de soneto que sirvan para ilustrar brevemente y de forma original la actualidad ante las exquisitas doce pupilas de su ejército de lectores. Y cómo negarme. Este humilde juntaversos, en virtud a los años en común que nos unen, y a las innumerables cicatrices que tantos días inciertos hombro con hombro nos han dejado, así como a los ciento veinte del ala que le tiene en débito, no puede más que poner los catorce que hagan falta a su servicio. Ponerlos, eso sí, con la condición de que el tema que estos puedan abarcar no se limite sólo a los cauces noticiosos, sino que pueda, en ocasiones esporádicas, desplazarse hacia otros campos si bien no tan impactantes o llamativos, sí universales y comunes a todos y cada uno de ustedes: El amor, el dolor, el tedio cotidiano, las hemorroides...

No divago más. Como mi puesta de largo me ha pillado algo desprevenido me veo obligado a poner antes ustedes como entrante dos platos de refrito. Dos piezas antiguas de mi vasto (si acaso se encontrara alguno de ustedes leyendo mi texto en voz alta pronuncie “fffasto”) poemario acumulado, a las que les supongo aún la suficiente presencia en el ámbito actual como para tener algo de interés. El primero de ellos remite a aquel glorioso y bello día de la ira musulmana en el que nuestro bienamado Cardenal Ratzinger tuvo a bien dedicarles unas palabras a las hordas sarracenas, y contestáronles estas con un comportamiento más que a la altura del mostrado por el Santo Padre. Lo he elegido sobre todo por su título, el cual me parece delicioso ( Fue precisamente el prolífico en artificios Zivro quién dio con él en una de sus largas y onanistas tormentas de ideas a priori inservibles). El segundo remite a un tema que algunos se empeñan en considerar de suma relevancia, y que como tal todavía el día de hoy colea y en los futuros coleará, no lo duden. Con ellos les dejo.




1-MALICIA EN EL PAÍS DE LOS ARABILLOS.

¡Salid en batallón!¡Ante la duda
golpead siempre primero!¡A sangre fría!
¡No escatiméis ninguna tropelía!
¡Astillad crucifijos!¡Romped Budas!

¡Quemad los parques y las librerías!
¡Que vuele por los aires la cultura!
¡Haced vuestra justicia, y mano dura
sin arrepentimientos, que este día

hay que lograr que aquí y allá se abran
mil ojos con horror, ante el sangriento
promedio de nuestro festín macarra!.

¡Porque todo se vale, si el intento
es hacer que se trague sus palabras
aquel que nos acusa de violentos!.

Pasando de rollos, pasando de embrollos, pasando de todo, pasándolo bien...

.
.
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2-WHAT A BRAVE NEW WORLD!

Seguro que, sin ellos, la vivienda
reducirá su precio, y no habrá paro.
Y ver a alguien que sufra se hará raro.
Y se terminará cualquier contienda.

Sin ellos, el futuro ya más claro
será. Se aceptará cualquier enmienda
a cualquier estatuto. Y en las tiendas
estarán los tomates regalados.

Seguro que, sin ellos, el respeto
volverá a la política, y las flores
lucirán más bonitas en los setos.

Ya lo veréis: Serán tiempos mejores
cuando logremos desterrar al gueto
a todos los malvados fumadores.



Es fácil como el A,B,C. Es fácil como el 1,2,3...

Y esto ha sido todo para empezar. Les aviso que a partir del próximo Viernes los versos entrarán ya sin vaselina ni presentación, así que espero a sus comentarios para contestarles lo que considere preciso y saludarles si así lo desean. Espero, al menos, entretenerles si no hacerles reflexionar. Un saludo a todos y, por supuesto, larga y achacosa vida a la poesía. Que dure, y que sufra por siempre. Que así la queremos. Adeu.

COSMO S.

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